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2 - Ideología de la conciencia y conciencia de la ideología

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"[...] la lengua no puede reproducir los hechos ni
por lo tanto debería intentarlo [...]"
1.

De Mijáil Mijáilovich Bajtín se publicaron algunas obras bajo el seudónimo de V. N. Voloshinov, en las que señala posiciones que, tal vez, no habrían sido compatibles con la ideología expresada bajo su nombre auténtico, de prestigio mundial. En una de ellas, titulada Freudismo y movimientos modernos del pensamiento filosófico y psicológico, se encuentran algunos elementos interesantes para estimular un debate sobre los problemas ligados al tránsito del lenguaje mental interno a la expresión verbal.
  En el proceso traductivo, el traductor absorbe e interpreta el texto verbal del prototexto. Bajtín explica que esto es dar una impronta ideológica a dicho texto:

La experiencia individual consciente ya es ideológica y, desde el punto de vista científico, no es una realidad primaria e indivisible: se trata, más bien, de una elaboración ideológica específica de lo que existe. El confusionismo contenido en la conciencia de un salvaje y la obra más perfecta de la cultura son sólo los dos eslabones extremos de la misma cadena de la creatividad ideológica. Entre ellas existe toda una serie de grados y pasajes ininterrumpidos. Cuanto más clara es mi idea, más se acerca a los productos formalizados de la creatividad científica. Más aún, mi idea no alcanzará una claridad definitiva si no encuentro una formulación verbal precisa para ella2.

Alguien podría objetar que lo que Bajtín llama "idea" no tiene nada que ver con la tarea del traductor. Éste trabaja con un prototexto, pero no tiene necesidad de expresar sus propias ideas; por el contrario, no se le pide que exponga sus ideas, sino que traduzca las ya formuladas por el autor en otro idioma.
  Esta argumentación es sin duda válida, pero no debemos olvidar que el traductor absorbe primero el prototexto y después lo reformula, es decir, interpreta y reideologiza las ideas del autor antes de ponerlas en palabras. Hay una fase, justo antes de su verbalización, en la que la frase de Bajtín sobre las ideas coincide a la perfección con la actividad del traductor.
  "Toda expresión verbal del hombre es una pequeña construcción ideológica"
3, afirma Bajtín, y esta afirmación tiene bases sólidas en la teoría freudiana del inconsciente, que inspiró en esta ocasión al estudioso ruso, y en la teoría de Peirce acerca del interpretante. Si toda percepción es una interpretación, no es necesario recurrir a más vericuetos lógicos para decir que cualquier percepción es ideología: una ideología personal, distinta de la proclamada por filósofos y políticos.
  En los años setenta corría la aseveración de que "lo personal es político": la gente quería que la vida privada de una persona y su ideología sobre las relaciones interpersonales se consideraran en el mismo plano que su ideología "política" declarada. De acuerdo con este concepto surgieron varios movimientos que intentaban transferir algunos principios (en el caso del feminismo, de paridad, equidad y justicia) desde la esfera política a la personal y familiar.
  Bajtín sostiene algo parecido cuando propone denominar "ideología privada", "ideología concreta" o "ideología cotidiana" [zhitejskaja ideologija] al "lenguaje interno y externo que impregna todo nuestro comportamiento"
4. Los conflictos entre lo consciente y lo inconsciente descritos por el psicoanálisis no son más que conflictos entre el lenguaje interno y el externo, es decir, conflictos de la ideología concreta. Según Bajtín, dichos conflictos son ideológicos y no espirituales, dado que no sólo afectan a la conciencia, sino también al individuo, reflejando su pertenencia a una determinada clase social. Bajtín encuentra que el aspecto moral está oculto entre líneas en la teoría freudiana (por ejemplo, la crítica de la homosexualidad o el punto de vista masculino sobre la mujer) y entiende que las instancias censoras de la psique según Freud (el super yo) no son entidades absolutas, sino que dependen de la eventual adscripción social o de la visión ética del individuo

El contenido y la composición de los estratos no oficiales de la ideología privada (es decir, según Freud, el contenido y la composición del inconsciente) están condicionados por la época y por la clase social en la misma medida que los estratos "censurados" y el sistema de ideología formalizada (la moral, el derecho, la cosmovisión)5.

Existe cierta distancia entre la conciencia oficial y la no oficial: cuanto mayor es el hiato entre la ideología personal y la imperante en la sociedad, más difícil resulta transformar el lenguaje interno en externo, es decir, expresar las ideas con palabras. Si se traslada este principio al plano de la traducción, las consecuencias son obvias.
  Hemos dicho que la traducción de un texto es la traducción de una cultura (expresada por dicho texto) a otra (en los términos en los que el texto puede ser comprendido por la cultura receptora). Esto representa un cambio de la ideología implícita o inconsciente a dos niveles:

  • La expresión inadvertida del inconsciente del autor, implícita en el prototexto, es traducida a/sustituida por/añadida a la ideología privada del traductor;
  • La expresión de la ideología de la cultura emisora (característica implícita del prototexto) es traducida a/sustituida por/añadida a la potencialidad expresiva de la ideología de la cultura receptora (característica implícita de la cultura, elementos de lo no dicho presentes en cualquier texto perteneciente a una determinada cultura).

Se trata de un punto fundamental del proceso traductivo que rara vez se tiene en cuenta, tal vez en parte por su naturaleza no hablada, por tratarse de un elemento que suele ser inconsciente. Sin embargo, es el aspecto más destacable. Otro elemento fundamental se encuentra en el segundo de los dos párrafos anteriores, resaltado en negrita. ¿De qué modo se tratan las dos ideologías, la del individuo y la de la cultura, en el proceso traductivo?
  ¿Existe una superposición ideológica de las dos culturas, con la consiguiente redundancia, y la creación de un metatexto lleva en sí mismo rastros del trabajo que lo generó, como si se tratara de un álbum histórico?
  Si se produce la sustitución de una ideología por otra, ¿la sustitución es transparente (se informa al lector) u oculta (el lector cree que se enfrenta a la ideología del prototexto)?
  Si una ideología se traduce a otra, ¿se busca un posible homólogo ideológico en la cultura receptora?
  El primer paso para lograr algún control sobre todos estos fenómenos es el reconocimiento, por parte del traductor, del papel que desempeña su inconsciente -personal y político- en el proceso traductivo y, en particular, en el proceso de la producción o generación del texto.

  

BIBLIOGRAFÍA

MARÍAS J. Negra espalda del tiempo, Punto de lectura, 2000 (edición de 1998), ISBN 84-663-0007-7.

VOLOSHINOV V. N. [BAJTÍN M. M.] Frejdizm i sovremennye napravlenija filosofskoj i psihologičeskoj mysli [Freudismo y movimientos modernos del pensamiento filosófico y psicológico], en Frejdizm [el freudismo], editado por V. Mahlin, Moskvà, Labirint, 1993, ISBN 5-87604-013-4. Edición original: Moscú, 1927.


1 Marías 1998 (2000), p. 9.
2 Voloshinov 1993, p. 86.
3 Voloshinov 1993, p. 87.
4 Voloshinov 1993, p. 87.
5 Voloshinov 1993, p. 88.





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